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Con tantos manjares al alcance de la mano es difícil resistir la tentación, pero sucumbir a los excesos puede tener consecuencias desagradables para nuestra salud. Moderarse en la mesa y aprender a detectar los ingredientes más problemáticos es clave para que las fiestas no nos pasen factura.

La Liga Colombiana Contra el Infarto y la Hipertensión alerta asimismo que las comidas navideñas típicas, que incluyen frituras como buñuelos, pasteles o dulces como la natilla y los postres, pueden alcanzar las 8.000 o 9.000 calorías. Y por eso la presión arterial, los niveles de azúcar en sangre y la frecuencia cardiaca aumentan y se produce una sobrecarga del trabajo para el sistema cardiovascular.

“Tomar precauciones y ser conscientes de lo perjudicial que resultan los excesos para nuestro corazón es la mejor alternativa para llevar unas fiestas navideñas con tranquilidad”, dice Luis Moya Jiménez, presidente de la Liga.

En la sal, por ejemplo, se ha comprobado que por estas fechas la mayoría de las personas toma de nueve a doce gramos por día en promedio, cuando la recomendación de la Organización Mundial de la Salud para los adultos es que consuman menos de cinco gramos al día, es decir, un poco menos que una cuchara de té.

Otro de los principales elementos por tener en cuenta durante las fiestas navideñas es el colesterol. Se trata de una sustancia grasa que está presente de manera natural en nuestro organismo y es necesaria para su correcto funcionamiento. Una parte del colesterol se produce en el hígado y otra se obtiene a través de los alimentos.

“Durante las fiestas navideñas se produce un cambio de hábitos muy significativo. Estos cambios transitorios hacen que los niveles de colesterol fluctúen y que puedan incrementarse hasta en un 10 por ciento”, advierte Lorenzo Silva, secretario general de la Fundación Española del Corazón.

Entre los alimentos con un elevado contenido en colesterol se encuentran las vísceras, como los sesos o el hígado; los embutidos; las carnes rojas; los quesos; la mantequilla y los helados. Esto no implica que dichos alimentos deban excluirse, pero no deben consumirse con mucha frecuencia, aclara el experto.

“En caso de aumento de los niveles de colesterol durante las fiestas, es importante abordar la situación como prioridad del nuevo año, retomando los hábitos de vida saludables con sentido común y evitando los alimentos y comidas con altos contenidos en grasas”, recomienda el doctor Silva.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/salud/consejos-para-una-dieta-saludable-en-navidad-y-fin-de-ano-160612